domingo, 8 de noviembre de 2009

Poema del Shodoka de Yoka Daishi - Comentado por Deshimaru

Hemos de vivir muchas veces
y morir muchas veces
Vida y muerte se suceden
sin cesar en la eternidad.


Poema muy importante: la primera vez que lo leí quedé muy impresionado. Este problema de la vida y de la muerte no se refiere a la reencarnación según la filosofía hindú. A algunos budistas también les gusta mucho hablar de reencarnación. Pero ¿qué podemos saber?

Nadie ha vuelto de la muerte para contar lo que sucede. La idea de la reencarnación me parece que surge del miedo a morir. ¿Adonde vamos después de la muerte? La mayoría de las veces, esperamos vivir eternamente en otro mundo imaginado. O bien pensamos que renacemos en este mundo. Pero nadie sabe nada. No podemos negar ni afirmar nada.

Zazen es la experiencia de la muerte. Zazen consiste en entrar en el propio ataúd. Aquí y ahora en zazen es la muerte, el nirvana. Respiramos pero estamos muertos. Nuestro ego quiere vivir, despues ir al cielo. Pero zazen es abandono del ego, así que es una forma de muerte. Zazen: la experiencia de esta muerte.

La vida, el nacimiento, la muerte son como un océano. Todos los seres humanos están inmersos en este océano y sufren. Debemos entrar en este océano de vida y de muerte, todos nosotros tenemos que morir y nos preguntamos: ¿porqué vivimos en este mundo? ¿porqué morimos?

Nadie escapa a estas preguntas. Hay dos formas de abordar el problema de la vida y de la muerte. La primera, por la fuerza del karma, la segunda, por el poder de los votos del Bodhisattva. Caer en el océano de la vida y de la muerte o lanzarse a él son dos religiones.

Caer en el agua es señal de miedo, saltar al agua significa que se ha superado ese miedo.

Todo el mundo está en el agua y sufre por ello, pero se puede nadar. Ése es el papel de las religiones: enseñar a nadar.

Algunas religiones individualistas tienen miedo de la vida y de la muerte. El adepto a esas religiones comprende que tiene que entrar al océano, pero quiere vivir solo; sabe nadar, pero tiene miedo de lanzarse y se deja caer al agua; nada, pero no puede ayudar a los demás en profundidad y sólo puede decirles: ¨tenéis que nadar como yo, mover los brazos y las piernas como yo, sin tragar agua...¨. Pero les es difícil; comprenden, pero a veces tragan agua.

Otras religiones enseñan cómo lanzarse al agua para ayudar a los demás, como el Bodhisattva. Permanece en el agua toda su vida para ayudar a los demás: se ha zambullido y la muerte no le espanta.

El océano de vida y de muerte es la verdadera piscina del Bodhisattva. En un sutra está escrito: ¨La vida y la muerte representan el bosque del Bodhisattva, su elemento¨.

Caer al agua por la fuerza del karma o saltar al agua por el poder de los votos, son dos cosas distintas.

El sistema cósmico, la vida, el espíritu, la verdad, la serenidad son como el agua.

Como cualquier verdad puede llegar a ser veneno o medicina.

¨Hemos de vivir muchas veces y de morir muchas veces¨. La verdadera reencarnación existe en esta misma vida.

El Maestro Dogo había ido a una ceremonia mortuoria con uno de sus discípulos. Señalando el ataúd, éste le preguntó: ¨¿Esto es la muerte o la vida?¨. Dogo no contestó.

El discípulo, furioso: ¨Si no me contesta, lo golpeo con el kyosaku¨. Dogo dijo simplemente: ¨no puedo contestar¨

El discípulo lo golpeó y escapó. Estuvo viajando durante diez años, comprendió su error y volvió junto a su maestro para pedirle perdón. Se había dado cuenta que el ataúd es muerte y no-muerte, que la muerte es vida y la felicidad, desgracia. Siempre queremos establecer categorías, pero no existen.

Zen And The Brain - James H Austin

Libro completo, en inglés, de un neurologo que aunó investigacion y práctica sostenida durante algunos años en un monasterio de Japón de la escuela Rinzai.

Propone varias hipótesis para abordar el camino a la iluminación o realización según la escuela zen, sin apartarse de la neurología.

600 paginas.
Año de edicion 1998

Ebook__Buddhism__-_James_H_Austin_-_Zen_And_The_Brain.pdf

Bendowa - Comentarios de Deshimaru

BENDOWA
El despertar por la práctica de zazen

El "Bendowa" es el primero de los noventa y cinco capítulos del Shobogenzo, ¨El Tesoro del ojo de la verdadera Ley", la obra maestra del Maestro Dogen que, en el siglo XIII de nuestra era, transmitió el espíritu y la práctica del Chan, el espíritu de la transmisión de los budas y de los patriarcas chinos, a Japón, donde se convirtió en el Zen.

El ¨Bendowa¨ es una exposición de la importancia de zazen; cómo encontrar el despertar por la práctica de zazen. El satori, el verdadero conocimiento de uno mismo, es también la verdadera naturaleza de Buda, el verdadero Zen, el verdadero dharma. Zazen es la esencia de los tres tesoros del budismo: budha, dharma y sangha. Zazen se sitúa más allá de toda costumbre, de toda tradición religiosa y regla social. Es universal. Debemos encontrar la verdadera libertad interior de nosotros mismos.

Todos los budas y tathagatas tienen por objeto, únicamente y de la misma manera, transmitir el verdadero y supremo dharma y actualizar anuttara-samyaka sambodhi, la última conciencia. Para ello, existe un método absoluto, único y supremo que fue transmitido, sin interrupción, de buda en buda.

El Maestro Deshimaru dice: "No se puede aprender este método en los libros o a través de los juicios de otras personas, porque éste supone una libertad interior total. Sólo se transmite i shin den shin, de mi alma a tu alma.

Es jijuyu zanmai, la alegría, el samadhi del propio despertar. Pues la práctica de zazen, en una postura exacta, es la puerta principal para realizar este estado, El satori está en cada uno de nosotros, pero no se hace evidente más que si se le practica efectivamente. Quienquiera que obtenga el satori lo saborea en sí mismo.

El satori no es el resultado de un esfuerzo consciente de aprehensión. Si las manos estpan abiertas se puede recibir todo. Mientras que la conciencia permanzeca activa, presente, se está necesariamente encerrado en sus límites y no se puede recibir nada más. No se puede abarcar por la palabra la verdad del satori ya que este es un sujeto sín límites. Cuando se practica zazen con atención, desprendiéndose de la conciencia del satori, se alcanza un estado de armonía con el universo y todo se vuelve inmenso, la vida es fuerte y esplendorosa. Se comprende lo que es la verdadera libertad, la libertad del espíritu.